El problema de la fecha de creación
Las disputas de propiedad intelectual se reducen a menudo a una sola pregunta: ¿quién lo creó primero? En la era digital, las fechas de creación de archivos son poco fiables — pueden modificarse fácilmente. Los métodos tradicionales como el correo certificado o los depósitos notariales son lentos y costosos. Los sellos de tiempo electrónicos cualificados resuelven este problema proporcionando instantáneamente una prueba con presunción legal de la fecha de creación, oponible ante cualquier jurisdicción europea.
Estado de la técnica en disputas de patentes
En el derecho de patentes, el estado de la técnica puede invalidar una reivindicación. Si se puede demostrar que una tecnología o diseño existía antes de la fecha de solicitud de la patente, ésta puede anularse. El sellado de tiempo de sus documentos I+D, prototipos y archivos de diseño crea una cadena inquebrantable de evidencia fechada que satisface tanto a las oficinas de patentes como a los tribunales. Cada iteración de diseño y cada informe de prueba puede así ser fechado de forma independiente.
Derechos de autor y protección de diseños
La protección por derechos de autor nace con la creación, pero probar la fecha de creación ante un tribunal requiere evidencias. Sellar de tiempo código fuente, archivos de diseño, manuscritos y composiciones en el momento de su creación proporciona el material probatorio necesario. Muchas agencias creativas sellan de tiempo cada entregable significativo como práctica estándar, ya que el proceso es instantáneo y económico.
Documentación de secretos comerciales
La protección de secretos comerciales bajo la Directiva europea sobre secretos comerciales exige demostrar que se tomaron medidas razonables para preservar la confidencialidad. Sellar de tiempo acuerdos de confidencialidad, registros de acceso y documentos de política interna prueba cuándo se establecieron las medidas de protección, reforzando las reclamaciones de secreto comercial. Esta prueba suele ser determinante en casos de espionaje industrial.